sábado, 6 de diciembre de 2014

PASILLO "EL AGUACATE", cuál es el origen de su nombre?


"El AGUACATE" ES UN PASILLO QUE SE ACERCA LOS CIEN AÑOS DE VIDA.

Loas estudiosos de la cultura afirman que un pais debe conocer sus raíces si quiere anticipar su futuro. Con esta razón, deben procurar todos sus habitantes la recuperación, fortalecmientor y proyección de sus expresiones artísticas.

Esta es la finalidad de buscar en sus interesantes historias la verdad sobre nuestra música. 

¿Fueron los ímpetus amorosos del joven de 25 años o más pudo el espíritu inquieto del artista?

No se puede adivinar, pero la verdad es que el 5 de diciembre de 1918 la romántica canción que más tarde fue conocida como "El aguacate" ya había sido compuesta por César Augusto Guerrero Tamayo. Ayer, este precioso pasillo ecuatoriano cumplió 96 años de feliz existencia. Durante casi un siglo, sus expresivos versos y sentimental melodía ha despertado sueños y acunado pesares de mujeres enamoradas.

Este es mi sencillo homenaje a los cantores que llevaron serenatas con este pasillo y a los enamorados que lo escogieron para cantar sus cuitas. Casi centenarias, las palabras lo dicen todo, o casi:

Tú eres mi amor, mi dicha y mi tesoro; mi solo encanto y mi ilusión.

Ven a calmar mis males,
mujer no seas tan inconstante;
no olvides al que sufre y llora
por tu pasión.

Yo te daré mi amor, mi fe,
Todas mis ilusiones tuyas son,
pero tú no olvidarás al infeliz que te adoró,
al pobre ser que un día fue, tu encanto, tu mayor anhelo y tu ilusión.

La letra había sido escrita por su autor, César Guerrero, pero no le había bautizado con un nombre. Simplemente lo cantaba en reuniones de amigos y de familia. Por ese tiempo, músicos y poetas descuidaban tanto la autoría de sus trabajos como la designación del nombre de la obra.

La composición había sido creada en la soledad de un artista romántico de comienzos del siglo XX y también en noches de bohemia, al calor de un trago y los sonidos amables de una guitarra.

Es probable, dicen los estudiosos, que el joven César Guerrero se había fijado en la hermosura de una vecina de barrio.

Lo cierto es que un soleado día, 5 de diciembre de 1918, en el recoleto ambiente de la ciudad pequeña, Quito, mientras paseaban con un grupo de amigos por el centro de la ciudad, advirtieron la presencia de una chiquilla joven, en una tienda del barrio, que disfrutaba de un apetitoso aguacate. Uno de ellos lanzó un piropo atrevido a la chica que, con prontitud y bastante coquetería, respondió al galante lanzándole la pepa de la fruta que "cayó sobre el hombro de César Guerrero. Uno de los amigos, jocosamente, dijo: mira César, ahí tienes el nombre para ese pasillo que tanto te gusta. Ponle hermano "El aguacate" y anda esta misma noche a cantárselo en la ventana de su casa".

El compositor aceptó la proposición y bautizó a su canción con este sugestivo nombre. Esta versión consta en un artículo del profesor Francisco Correa Bustamante, guayaquileño, conocido investigador de la música nacional, particularmente de pasillos.









Paisajes adornados con residencias repletas de flores formaban parte del entorno natural de la ciudad que se asomaba al nuevo siglo. Este ambiente resultaba favorable para la creación poética de bardos y músicos.

Con bandolas y violines, surgieron las primeras serenatas en las estrechas calles del Quito de entonces.

 El ingeniero Alejandro Pro Meneses, nacido en Quito, fue un notable y serio investigador exclusivamente de dos géneros musicales: pasillos y tangos. Para este propósito, Alejandro Pro, ingeniero civil de profesión (que no interpretaba ningún instrumento musical), se desplazaba a Bogotá para continuar con sus averiguaciones sobre el pasillo colombiano y a Buenos Aires, para conocer más sobre el origen del tango y de sus más famosas creaciones.


Tiene una obra titulada "Lo que cuentan nuestros pasillos", con una muy limitada edición financiada con sus recursos y que circuló únicamente entre sus amigos cercanos. Para la primera versión, según narración de un hijo  del compositor, mientras interpretaba  su composición en Cumbayá, un muchacho lanzó el fruto que cayó sobre el piano. "Esto motivó el nombre", dice Alejandro Pro.

La segunda indica que estando en el barrio de la Villa Flora (sur de Quito), su canción fue interrumpida por una vendedora que anunciaba su producto con voz estentórea. Y la última menciona al muy popular barrio de La Tola, con similar situación.

Como se ve, cambia la ubicación del incidente pero no la situación. Todo indica que fue la casualidad la que intervino para bautizar a la preciosa composición de Cédar Guerrero con el nombre del apetecido fruto.

Muchos estudiosos de la música ecuatoriana coinciden en destacar la importancia de El Aguacate como uno de los más importantes pasillos del Ecuador; con Lamparilla, Sombras y Alma en los Labios son, sostienen, los más representativos del cancionero popular romántico nacional.

Los pasillos fueron cómplices en los anamoramientos y matrimonios de miles de parejas ecuatorianas,  ahora felices padres y abuelos, caminando los regresos.

Desde 1930 y cincuenta años posteriores, los pasillos ecuatorianos figuraban con boleros, rancheras, valses y tangos, entre las más solicitadas por los enamorados de América Latina. Las autoridades del Ministerio de Cultura anunciaron en el 2012 su decisión para gestionar ante la UNESCO, conjuntamente con otros países en donde se cultiva el género, el reconocimiento como Patrimonio de la Cultura Universal.

Que así sea! FIN.-

















































martes, 4 de noviembre de 2014

IDEOLOGIAS Y PALABRAS, MÁS ALLÁ DE UNA LEY DE COMUNICACIÓN

PRESENTACIÓN:

Siempre he considerado a la comunicación (superando las limitaciones del periodismo tradicional) como disciplina compleja y multidisciplinaria. En 1967 aprendí en la Escuela de Periodismo de la UC que las palabras son "entidades síquicas". Son más que fonemas; se ha comprobado luego que tienen efectos en conductas y comportamientos. Este trabajo que se publicó originalmente en 2012, en Visión Internacional, fue íntegramente planificado y redactado por el periodista Wagner Abril F. El reportaje participó en agosto de 2014, en el primer concurso mundial de periodismo Premios Globales a la Excelencia de la Cumbre Mundial de Medios (CGM), en China, de significación para los países en desarrollo .

He proseguido con las investigaciones sobre el tema, juntándolas con las visiones de la Economía Política de la Comunicación y afines. Considero que el periodista, principalmente de Ecuador y de América Latina, debe abandonar la posición cómoda de transmisor de noticias para subir al árbol y mirar el bosque. Y aún más allá!. Mi idea es ayudar a mi país y a la región.

Creo que hay que ser algo más que profesional y curioso. El mundo de ahora lo exige. Su opinión y sugerencias serán de importancia para futuros trabajos de investigación. Gracias!.



 
























Wagner Abril F.
 Corresponsal en Ecuador


Mucha agua y preocupaciones han corrido bajo los puentes en los prolongados trámites y debates para aprobar la Ley de Comunicación en la Asamblea Nacional del Ecuador. Cargamentos de tinta de la prensa escrita, espacios en televisión y radio, sobre todo esfuerzos y recursos de los bandos contendientes se han consumido en más de dos años de discusiones. En el medio, la sorprendida población ha contemplado las respectivas intervenciones y réplicas  sin dimensionar los alcances de los argumentos del Gobierno de Rafael Correa y legisladores oficiales como aquellos planteados por los medios de comunicación privados y grupos alineados con sus posturas.
El proyecto de Ley es tramitado en la legislatura, quiere asegurar el ejercicio de los derechos de la comunicación, la información y la libertad de expresión para fortalecer la participación ciudadana, y espera ser aprobado inmediatamente. Así, se busca garantizar principios y derechos que en lo relacionado con el ejercicio de la profesión periodística deben respetar las normas constitucionales de verificación, oportunidad, contextualización y contrastación para la difusión de información que tenga interés general. 
Como aspecto de fondo en las intencionalidades del gobierno para dar voz y presencia en la Ley a grupos de población que a juicio de Rafael Correa, han sido largamente postergadas de los espacios noticiosos, se contempla la entrega de un 33 por ciento de frecuencias de radio y televisión a entidades y asociaciones populares, principalmente del campesinado y sector  indígena. De esta forma espera consolidar la visión de país pluricultural y multiétnico para concretar el “sumak kawsay” o buen vivir.

 Un documento oficial precisó la necesidad de comprender el significado de la comunicación en sus múltiples y  trascendentes dimensiones, formas, modos, espacios, funciones e implicaciones en el desarrollo humano y de las sociedades, porque “…es interacción, producción de sentidos, mediación social y cultural y, por tanto, es multidimensional”. En tanto derecho es propio de la esencia humana y del relacionamiento en la sociedad, y como disciplina social es un complejo de componentes científicos, filosóficos, políticos, epistemológicos, tecnológicos y técnicos, se dijo. 
 
Más allá de lo que muestran las imágenes y las palabras en el trajín noticioso cotidiano, las tareas de la comunicación ¿deben considerar otros factores? ¿Existen mecanismos que articulan la información (noticias y columnas de opinión) en los procesos de desarrollo económico y social que buscan las naciones?
A partir de la experiencia ecuatoriana, este trabajo es una aproximación a los debates que se darán insistentemente sobre la importancia de la comunicación en cada país, en la medida que se profundice la internacionalización de los diversos ámbitos de la economía, afecten peligrosamente los ecosistemas y aumente el poder de las corporaciones globales.

OPINIONES EN TOMA Y DACA  
Para terminar con los aparentes abusos de la “prensa corrupta”, el Presidente Correa incluyó en la consulta popular de mayo del pasado año una pregunta sobre la aprobación inmediata de una Ley  que crea un Consejo de Regulación para normar la difusión de contenidos en los medios de comunicación que contengan mensajes de violencia, explícitamente sexuales o discriminatorios. La consulta incorporó también el establecimiento de criterios de responsabilidad ulterior para
los comunicadores y los medios emisores.
El referendo fue favorable al gobierno nacional con estrecho margen, pero suficiente para impulsar con fuerza las reformas que incluyeron prohibiciones para que personas ajenas a la actividad de la comunicación y con intereses económicos sean accionistas de empresas privadas de comunicación con alcance nacional.
Las mayores preocupaciones para la prensa, radio, televisión y revistas comerciales estuvieron  en rebatir las propuestas oficiales para penalizar los delitos de opinión y la responsabilidad ulterior de periodistas y medios, definida como “la obligación que tiene toda persona de asumir las consecuencias jurídicas, administrativas, civiles y penales posteriores a difundir, a través de los medios de comunicación, todo tipo de contenido que lesione derechos humanos, la reputación, el honor, buen nombre de las personas y la seguridad del Estado, de acuerdo a lo que establece la Constitución”. 

El escenario ha marcado un espacio con situaciones inéditas para el ejercicio del periodismo en Ecuador y es antecedente para otros países y foros internacionales. Voceros políticos de la oposición  han mencionado que la intención gubernamental es el control de los medios, atentando contra normas de derechos humanos contemplados en la Constitución, inclusive en tratados internacionales suscritos por el país. 
Las posiciones defensivas de los medios comerciales asumieron Fundamedios y la Unión Nacional de Periodistas, con críticas  al discurso oficial entendido como de agresión a la prensa y los intentos del Consejo de Regulación para juzgar las tareas periodísticas.
En el trayecto tuvieron relevancia el enjuiciamiento propuesto por el Presidente ecuatoriano al columnista de El Universo, Emilio Palacio, por supuestas injurias y daño moral y a tres de sus directivos, y a los periodistas Juan Carlos Calderón y Christian Zurita, por aparentes acusaciones contra el Mandatario publicadas en el libro El Gran Hermano. Además de prisión, las indemnizaciones reclamadas en millones de dólares merecieron duros reparos. Los líos jurídicos terminaron parcialmente en febrero pasado con sentencias favorables al Mandatario ecuatoriano y su decisión de perdonar sin olvidar.
Los diarios  anticiparon su calificación al proyecto gubernamental de “Ley Mordaza”, acusaron al Presidente de intentar acallar las voces disidentes y ejercitar el poder con prepotencia.
Desde el inicio de su mandato, Rafael Correa formuló graves críticas a la prensa nacional por no actuar “en función del bien común, hacer política descaradamente  y desinformar según sus intereses”. En forma reiterada, el Presidente ha enfilado duros calificativos al periodismo nacional, siempre salvando las excepciones, tachándola por hacer política escondida en un tintero y asesinar honras y dignidades. Las cadenas radiofónicas que emite cada sábado el Gobierno han servido para aclarar en unos casos y desvirtuar en otros, las publicaciones que sobre su gestión se publican en prensa, radio y televisión nacional, con resultados hasta ahora favorables en la opinión ciudadana. En los afanes oficiales comienza a tener real importancia el soporte informativo de medios públicos que ha conformado con varios periódicos, radiodifusoras y canales de televisión. 

Al final, los debates sobre el ejercicio informativo de los medios de prensa han servido, tanto  para fijar las posiciones oficiales en los ámbitos de las tareas cumplidas como para que periódicos, canales de televisión, radiodifusoras y revistas del país efectúen reflexivas autocríticas al amparo de precisamente las libertades de opinión y de prensa. Los grupos de población han empezado a tomar conciencia de la trascendencia que tienen los procesos de comunicación en la construcción de sociedades que aspiran, más allá de los resultados electorales, a legitimar sus aspiraciones tomando parte en la producción de la riqueza nacional.

DERECHO HUMANO A LA INFORMACIÓN

Artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y del “Pacto de San José” señalan que todo individuo tiene el derecho de “investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas”. Al fortalecer la participación ciudadana en la construcción de la democracia, este derecho trasciende las formalidades legales y convierte a la información en factor indispensable del ser humano para tomar las decisiones correctas y oportunas.
Los cambios sustantivos propuestos en Ecuador para las tareas informativas provocaron inmediatas reacciones en organismos internacionales. Además de Cuba, en donde las restricciones a la prensa nacieron con el gobierno que asumió a comienzos de los sesenta, las reformas en legislaciones de varios países con tendencia de izquierda: Argentina, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, ponía en el centro de la atención pública al periodismo ya no como simple mediador del hecho noticioso en cada día sino como sujeto actuante de la búsqueda de progreso y auténtico bienestar de los pueblos.  En la idea de estos gobiernos, la prensa, en primera línea, deben ser co-protagonistas de los respectivos dramas nacionales que experimentaban millones de personas que anidan en la pobreza o emigran en busca de empleo, como producto del atraso en el que por décadas les habían sumido las  políticas neoliberales.
Las alertas encendieron la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que en varias ocasiones criticó las duras posiciones oficiales del Gobierno de Rafael Correa contra los medios ecuatorianos, expresando temores por el eventual carácter restrictivo que tendría la Ley de Prensa, en tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recibió en Washington a sendas delegaciones que expusieron los respectivos argumentos. En el evento, la prensa  reclamó por las adjetivaciones presidenciales y solicitaron el desistimiento de los procesos contra los periodistas mientras altos voceros gubernamentales  defendieron el record del Presidente Correa en materia de derechos humanos y libertad de expresión y hablaron del “linchamiento mediático” al que se había sometido al gobierno.
Otras agrupaciones también formularon sus objeciones. Amnistía Internacional pidió a Rafael Correa y a otros mandatarios de la Región  priorizar la libertad de expresión y Reporteros sin Fronteras expresó su aspiración de resolución de las disputas legales, recordando que Ecuador había adherido a la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La sorpresa mayor fue la carta dirigida a fines de febrero por un grupo de notables escritores de renombre internacional y varios ecuatorianos en rechazo a lo que denominaron  “persecución de los periodistas”. 


Estos fuegos artificiales seguramente despertaron emociones en los múltiples escenarios que se habían construido alrededor de los recientes debates sobre las libertades primeras del individuo y la colectividad: de pensamiento, de expresión y de prensa, pero resultan insuficientes para cubrir los impactos psicosociales de corrientes subterráneas que se originan en las tareas comunicacionales.

ÉTICA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL    
   
Como en otras latitudes, el andamiaje ecuatoriano de la comunicación ha desenvuelto sus labores informativas ejerciendo los clásicos papeles de “perro guardián”, defensora de  intereses ciudadanos, contrapoder frente a excesos del poder estatal,  instrumento de desarrollo que promueve causas nacionales y propician el desarrollo económico y social y, en varias oportunidades, también como actor político para la caída de varios mandatarios.
Otros papeles relevantes ha cumplido en conflictos fronterizos con Perú, encauzando el espíritu patriótico popular y los recursos técnicos, económicos y humanos. En general, la prensa ha sido  considerada como fuerza moral de la ciudadanía.
En el reverso de medalla, el análisis de la estructura informativa del Ecuador como otras de la Región, revela fisuras y vacíos en el cumplimiento de su moderna tarea de informar, orientar, educar, motivar y distraer. En las realidades sociales del país y la Región, desde el examen de las condiciones de atraso y pobreza de grandes masas de población, junto a la característica  de inestabilidad política, es posible establecer relaciones que ameritan replanteamientos de los modelos de comunicación necesarios para naciones que necesitan salir del subdesarrollo.


Otras miradas ofrecen perspectivas diferentes sobre un tema que, si bien es controversial y  resulta apasionante,  provoca mayores reflexiones.
La Plataforma de  Responsabilidad Social PRS, con asiento en Quito, es una coalición  de organizaciones de la sociedad civil ecuatoriana que busca contribuir al ejercicio de la responsabilidad social en instancias públicas y privadas del Ecuador. Su titular, Tania Acosta  Hurtado, economista y ejecutiva de la Universidad Tecnológica Ecuatoriana, en el marco de los principios de la organización que representa: gestión ética y responsable, calidad de servicios y comunicación responsable, considera que el derecho a la libertad de expresión es la base de la democracia.
Este derecho debe ejercerse con ética, transparencia, objetividad, veracidad e imparcialidad, afirma Acosta Hurtado, de manera que, aunque sea considerada como utopía, debe ser la pauta para el ejercicio de un periodismo ético, con competencia comunicativa que se refleje en los medios de comunicación colectiva. Éstos deben estar sujetos a una regulación para que cumplan su función con calidad y en beneficio de la comunidad local, nacional y global, asumiendo responsabilidades que van más allá del cumplimiento de la Ley, normas de conducta y el respeto a los derechos humanos.

CIESPAL: NO SON TODOPODEROSOS
La dimensión académica de la comunicación examina Fernando Checa Montufar, actual Director General del Centro Internacional de Estudios Superiores de Periodismo para América Latina CIESPAL. La cuestión fundamental para cualquier ley es que haya comunicación, dialogal y biunívoca. Lo que acontece en Ecuador y el mundo, señala el experto, es que los medios no son de comunicación sino de información. En muchos casos, en América Latina y en forma creciente en el mundo, la tendencia es a la concentración y monopolio.
Comenta sobre la concentración mediática en Latinoamérica, con monopolización de propiedad, audiencias y mercado: más del 80% de audiencias están relacionadas con sólo cuatro empresas grandes que mantienen vinculación con medios, industria cultural y contenidos. Una ley debe  fijar las condiciones necesarias, objetivas y subjetivas, para democratizar la comunicación, afirma.
En Ecuador el grado sube a casi el 82 por ciento y en el mundo está ocurriendo algo similar. Los procesos de desregulación de Europa apuntan en esta dirección aunque se advierte todavía una gran fortaleza de los medios públicos. Ahora los medios privados están prevaleciendo también en la concentración de la propiedad. 


La ley que se aprobará en Ecuador busca democratizar el espectro radioeléctrico, prosigue Checa Hurtado. El 33 serán medios privados, otra cifra igual será de medios públicos que no corresponden al gobierno central sino a otros entes de la sociedad: organismos seccionales, universidades, casa de la cultura y sus delegaciones, etc., que pueden contribuir con el 34 por ciento de medios comunitarios a diversificar las voces y las palabras.
Sobre la influencia de los medios informativos en las decisiones colectivas e individuales que se toman en el mercado, comprobadas progresivamente con otras ciencias, desde su larga experiencia profesional considera factible “hasta cierto punto”. A su juicio, en esta línea  van los artículos de la ley en trámite sobre los “Principios Deontológicos”, referidos a los deberes y derechos de las personas que intervienen en el proceso comunicacional: dignidad humana,  grupos de atención prioritaria (niños y adolescentes), ejercicio profesional y prácticas de los medios de comunicación social y otros fundamentales.
Estima que la información y todos los mensajes que se transmiten por los canales informativos tienen gran incidencia en la mal llamada opinión pública, en cómo pensamos y nos imaginamos nosotros mismos, es decir la identidad; en la forma como representamos mentalmente al mundo. No son todopoderosos, porque lo que dice la televisión no convence  automáticamente a todos, pero tienen un gran poder, enfatiza.
En su opinión, la polarización entre gobierno central y medios privados se genera en el conocimiento de que dominar la circulación de sentidos masivos que se dan a través de los grandes medios es muy importante. Pero los medios no son omnímodos ni todopoderosos, porque ahora hay otros relatos sociales que compiten con estos discursos mediáticos que se dan en la cotidianidad. Hay un nuevo actor que cada vez adquiere mayor fuerza que son las redes sociales, a las que el experto prefiere llamarlas “redes de sociabilidad on line”.
Preguntado sobre las necesidades de la Región para dar pasos gigantescos que acorten distancias en los niveles de desarrollo frente a las naciones avanzadas, propone Fernando Checa impulsar la ciencia y tecnología través de políticas que asignen montos del Producto Interno Bruto (PIB) a estos rubros. “Hay avances en el país para capacitar a jóvenes en varias disciplinas técnicas, de manera de enfrentar los retos del desarrollo. La Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT) tiene programas que van en esta dirección”, afirma.
Menciona un aspecto que resulta inédito en la historia ecuatoriana. Como acertada política del Gobierno Nacional, que involucra también a CIESPAL, el organismo técnico ha incorporado dentro de la ciencia y tecnología también a las ciencias sociales, lo que permitirá “entendernos como sociedad”. Ahora, con mayores recursos se procurará formar especialistas en estos ámbitos. 


Entre las opiniones debatidas sobre la comunicación, en los últimos años se ubicó la relacionada con el “estado de opinión” formado con los flujos de noticias y opiniones que publican los medios de información. En su forma de ver el tema, los medios de comunicación contribuyen sustancialmente a la formación de la opinión pública, que puede ser favorable o desfavorable para las partes. Cree que hay una guerra de sentidos en el país entre el gobierno ecuatoriano y los medios privados, que compiten con otros “espacios mediacionales” de la cotidianidad, aunque en Ecuador el contacto físico todavía es importante.
CONSUMISMO - BUEN VIVIR
Experimentado en políticas empresariales modernas y competitivas, ex Director de  Oficina de Promoción de Negocios en España y profesor universitario, Santiago García Álvarez es observador agudo de la imbricación entre los procesos de  comunicación y el desarrollo económico. 
Ecuador estableció en su Constitución, aprobada por mayoría en el 2008, una nueva visión de organización social fundamentada en el Sumak Kawsay o Buen Vivir, que a su vez implica la vigencia de equilibrios económicos, sociales y ambientales en el marco de una sociedad plurinacional y diversa, afirma. La comunicación social no puede ni debe estar por fuera de estos grandes objetivos nacionales, si no que se convierte en un eje articulador de gran calado.   Puesto que esta visión de desarrollo es en realidad un paradigma a construir en el largo plazo, la comunicación social debería aportar en la difusión, análisis, revisión y crítica de los procesos que acompañan este devenir histórico. Se trata de una misión especial para la comunicación social no sólo para informar, sino también para analizar y criticar las circunstancias coyunturales y estructurales. La historia lo demuestra, el desarrollo socio-económico es una construcción histórica y social, más que individual y casual.
Sobre la aplicabilidad de un modelo de comunicación válido para países de alto nivel de consumo en sociedades atrasadas y con bajo nivel tecnológico, García Álvarez sostiene  que actualmente existe una fuerte crítica al consumismo, debido a su profunda “huella ecológica” que compromete seriamente los recursos y la vida del planeta. Técnicamente esta “huella” mide la cantidad de recursos que demandan las actividades humanas en relación a la capacidad biológica disponible en el planeta. En palabras sencillas, los actuales niveles de consumo desbordan la oferta actual de tierra productiva y agua disponible en el planeta.
Por tanto, concluye, un modelo de comunicación muy centrado en las necesidades y cultura de los países desarrollados definitivamente no es compatible con las necesidades de sociedades de los países en desarrollo.  Peor aún en el caso ecuatoriano, cuya visión es el sumak kawsay o buen vivir, que obliga al respeto de la “pacha mama” (naturaleza), la equidad social y el consumo responsable. La alternativa es implementar un modelo de comunicación más centrado en lo social, ambiental y derechos humanos. Muchos ciudadanos pensamos que sí es posible.
PERIODISMO, ¿PROFESIÓN DE LO IMPOSIBLE?
Con largueza, el periodismo rebasa el simple relato de diarios acontecimientos. Es parte de la difícil profesión de comunicar a la sociedad, cada minuto de cada día, sobre el  diario acontecimiento.
Como si fueran icebergs, las sociedades se mueven con rapidez entre las marejadas de la información mundial. Cabalgan sobre las olas de variados géneros periodísticos. Las partes salientes de noticias y opiniones semejan catedrales, pero ocultan debajo masas gigantescas y enigmáticas de significación trascendente.
Unos ejemplos servirán para ilustrar la extraordinaria importancia que tiene el cerebro como órgano rector de emociones y comportamiento humano que reacciona a los estímulos externos, en gran parte información de variado tipo, según los hallazgos científicos que las denominadas neurociencias van confirmando.
Dos especialistas, la doctora Sandra Aamodt, editora de Nature Neurocience, y el neurólogo Sam Wang afirman categóricamente “Tu cerebro miente”, en su obra “Entra en tu cerebro”. Describen varios experimentos efectuados por científicos y especialistas del más alto nivel que ilustran la percepción de una fracción de lo que sucede en el mundo complejo de la actualidad, en el que el cerebro se ve obligado a tomar atajos y a hacer muchas suposiciones.
Una laureada periodista investigadora de las ciencias, Sharon Beagley, cuenta entre muchas la interesante historia de la neurocientífica Helen Neville, quien inspira los trabajos con el lema de  su Universidad –Oregon, EE.UU-, “Mens Agitat Molen”: las mentes mueven montañas. “Prácticamente todos los sistemas cerebrales que conocemos –los visuales, auditivos, de atención y del lenguaje- están significativamente moldeados por la experiencia, y eso es lo que yo denomino neuroplasticidad”. Neville advierte a quienes deciden en la política y generan información, “que si las personas supieran más sobre el cerebro, el mundo sería un lugar mejor. Hemos realizado algunos descubrimientos que nos motivan a pedirles a quienes elaboran las leyes que destinen más recursos a la educación de los niños. Las personas que detentan el poder pueden decir que la genética dictamina las características del cerebro y la forma en que se desarrolla, pero estamos mostrando que no es así”.
Desde las funciones cerebrales, todas las actividades humanas tienen la directa influencia del órgano que aloja a cien mil millones de neuronas, forman un total de aproximadamente 100 billones de conexiones y llega a pesar, en el momento de mayor desarrollo (25 años) alrededor de 1800 gramos. Más que otros, los campos de los negocios y los mercados son influenciados claramente por el poder de la comunicación especializada y las múltiples herramientas disponibles, que intentan usar la mayor capacidad de cerebro y mente en función de sus intereses. 


Esta relación se magnifica con los avances de las tecnologías aplicadas a los procesos de producción de bienes y servicios para dinamizar las economías en los países. Los vínculos se van cerrando alrededor del consumismo que se planifica en los grandes centros financieros, objetivo para el cual se articulan también las expresiones de la cultura y los deportes. Autores de reciente data, como Zygmunt Bauman, Morris Berman y Frederic Martel, que analiza el surgimiento de los fenómenos de masas, entre muchos, descubren algunos entretelones. Éste último explica los avances de la “Cultura Mainstream” en el planeta y proclama “La guerra mundial de los contenidos ha comenzado”, con predominio de las potencias económicas y la débil participación de algunos pocos países de Latinoamérica.
Tras los espesos cortinajes están las más sofisticadas operaciones de la comunicación, siempre al servicio del desarrollo que todavía se mide únicamente con los indicadores clásicos de la economía. En estos juegos están inimaginables temas. 


Desde el apasionado beso que determina el movimiento de 36 músculos del rostro y dispara al organismo tres hormonas, la caída de los precios del petróleo en los mercados a causa de un par de titulares positivos en los periódicos, las maliciosas tramas y crudas escenas de algunas telenovelas -algunas de las cuales han sido suspendidas por considerárselas incitadoras de pornografía y violencia-, hasta las investigaciones de grandes firmas para determinar las compulsiones psicológicas de los consumidores que permitan crear alimentos basados en las reacciones viscerales, son motivo de grandes inversiones y trabajos de especialistas para producir artículos y servicios que despierten la atención de los consumidores.
En el 2008 se disparó la actual crisis financiera desde Estados Unidos, que ha superado fronteras y expectativas. Inmediatamente en este país evocaron, expertos y prensa, la “gran depresión” sufrida a finales de los años treinta, originando la caída espectacular de los negocios; a comienzos del siguiente año, una importante autoridad de la economía norteamericana dijo que apreciaba signos vitales en las inversiones del país, con la frase “brotes verdes” (green shoots). Al poco tiempo los medios publicaron noticias con la positiva expresión, dando lugar al aumento inusitado de la confianza de los hombres de negocios.
Los mismos ámbitos recorren los estudios que informan sobre riesgos de mirar  series populares de televisión, de peligros implícitos de los videos juegos, las cargas emocionales de imágenes y sonidos, todos los cuales sirven para construir sentidos e inducir comportamientos.
Las ciencias demuestran que el conocimiento –y no la información- es la mercancía con mayor valor de uso  económico para mercados que imponen las innovaciones. La nueva revolución “industrial” con las tecnologías de la inteligencia sustenta una economía que se fundamenta en el capital, conocimiento y poder, impermeables para los países pobres al menos en los niveles superiores. En estos ámbitos desempeñan sus labores cotidianas los comunicadores-periodistas que ocupan pantallas y micrófonos para transmitir los hechos de la realidad en cada día y noche (ver Visión septiembre 2010).
 En la actualidad, su trascendencia es descrita magistralmente por John Hulteng, erudito en ética de los medios, al manifestar “Bien puede suceder que si el periodismo pierde contacto con los valores morales, dejará de ser útil para la sociedad y no tendrá una razón real para existir”.

ATISBAR EL FUTURO  
Si los economistas discuten sobre la globalización, los politólogos sobre la supra nacionalización de la política y los gobiernos pretenden conservar identidades nacionales, la interrogación del presente para atisbar el futuro de la llamada sociedad mundial desde la teoría de los medios, es también una necesidad. No hacerlo es conspirar contra la supervivencia de Ecuador y la sociedad planetaria.
Hay grandes razones para concretar propuestas útiles y levantar agendas sociales desde y con la comunicación profesional. Las realidades de Latinoamérica  -y también de otras regiones- imponen una “globalización ascendente”, que incorpore las voces y culturas de las periferias, aladeando la ortodoxia del mercado, señalaron entendidos en materias de cultura e identidad, a fines de los noventa. El servicio público como principio rector de la comunicación se pierde en la  rápida concentración de monopolios mediáticos, convirtiéndose en el sector más estratégico de la economía planetaria. 


El examen desapasionado y multidisciplinar del fenómeno comunicacional encuentra en otras ciencias: psicolingüística, sociología, semiótica, antropología y economía, la mejor ayuda para diseccionarla y tratar de comprenderla desde sus interiores. Este horizonte consagra como indispensable el nivel más alto de profesionalización del periodista, con especialización en ciencias duras y ciencias sociales.
Si los tres principales problemas de la economía son: qué producir, cómo producir y para quién producir, es inteligente y legítimo plantear las mismas interrogantes a la comunicación moderna, principalmente porque los cada día más escasos recursos naturales y el acelerado “progreso”, anticipan serios problemas en el futuro inmediato. El informe de Nicholas Stern, experto del más alto nivel de credibilidad, debería ser tomado como elemento de análisis, conjuntamente con otros de similar contenido, para la formulación de nuevos modelos de comunicación. La mayor parte de gobiernos, partidos políticos, instituciones públicas y medios privados de comunicación, los han omitido. ¿Abulia, ignorancia o deliberado ocultamiento?
Las previsiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) se cumplen, el planeta tierra dispone de agua hasta el 2023. Los anuncios de organismos relacionados con el derecho a la alimentación de la ONU, indican que la seguridad alimentaria peligra en 29 países, coincidentes con los de expertos norteamericanos sobre el aumento de posibilidades de  que se propague una crisis global de alimentos.
Qué pasaría si la mass media nacional y regional, por la obligación de actuar con ética y responsabilidad social, pudiese contextualizar el mayor porcentaje de información con estos y otros datos, como el relacionado con el crecimiento poblacional? Las ideologías y organizaciones políticas todavía no ofrecen respuestas contundentes.



Si la democracia es el resultado de sanas discusiones para los acercamientos, ahora es el momento para vigorizar la participación ciudadana en Ecuador. Y en la necesidad de ofrecer transparencia al público sobre los procesos y los efectos de la comunicación, la de ahora puede ser oportunidad para que los legisladores del país de la mitad del mundo brinden un plausible ejemplo al mundo.
Desde luego, éstos y cientos de otros factores tienen que reflejarse en la obligada exigencia de capacitación profesional para los comunicadores profesionales.- FIN DE ARTÍCULO


NOTA: (Las imágenes y fotos aquí utilizadas son diferentes de las publicadas por revista VISIÓN. Desde su difusión, mucha agua ha corrido bajo el puente. La Ley Orgánica de Comunicación (LOC) fue aprobada en junio del 2013. De frente a los hechos del mundo, dramáticos casi todos y previsiblemente con impactos negativos, se advierte la conveniencia de evaluar las tareas que cumplen los medios de comunicación. Y la tarea corresponde, en buena parte, a "nuevos lectores")

lunes, 3 de noviembre de 2014

DEMOCRACIA, MÁS ALLÁ DEL PERIODISMO




Sobre tema inusual, el siguiente artículo propuse a directivos de revista internacional VISIÓN a mediados del 2010 y se publicó en edición de agosto-septiembre. Consideraba que el complejo fenómeno de la comunicación humana comprendía otros aspectos importantes relacionados con las modernas neurociencias; también con sociología, semiótica, psicolingüística, economía política, conductas individuales y colectivas en los mercados, publicidad y neuromarketing, y otras que progresivamente se han ido descubriendo en centros de estudios avanzados de países altamente desarrollados.  En general, la academia de Ecuador no ha cubierto estas áreas.
La mayor disponibilidad de recursos económicos y talento humano en naciones desarrolladas, con clara visión de objetivos y metas en el futuro, había posibilitado aplicar la  fórmula de Investigación y Desarrollo más Innovación (I+D+i) para los avances de sus estructuras productivas y ampliación de mercados. Y todo esto, de acuerdo con las estrategias de cada país y gobiernos, pasaba por los amplios (o estrechos, según los intereses creados) canales de comunicación, al interior de cada sociedad, y al mundo. 
El periodismo como parte actuante de los procesos de comunicación social, ha desempeñado un rol preponderante en el desarrollo económico y social del mundo. En Ecuador nos hemos quedado en el análisis simple del periodismo, en su papel de difusionista de noticias y opiniones que han respondido a los afanes de partidos políticos, gobiernos, grupos empresariales u hombres de negocios. Sentir la profesión desde la rama del árbol en el que se lo ejerce obliga, en medida del  entusiasmo que se ponga, a subir a la cumbre para mirar el panorama que se está ayudando a construir. También es indispensable penetrar en las profundidades del soporte, bucear entre sus raíces y hurgar en la tierra que lo sostiene. Mirado el periodismo de esta manera, entre suelo y cielo, se puede entender y sobre todo valorar la verdadera importancia que tiene la misión de “in-formar” al público y de formar una real “opinión ciudadana” que responda a los verdaderos intereses de la colectividad.

Ahora, con la vigencia de la Ley de Comunicación en Ecuador, se abren nuevas posibilidades de investigación profesional, como nunca antes. Casi un lustro después, con otros descubrimientos de la ciencias que ayudan a interpretar los sucesos del Ecuador, el mundo y Latinoamérica, puedo comprender mejor las posiciones que van tomando los diversos actores sociales de mi país.


PSICOPERIODISMO, NEUROCOMUNICACIÓN  y DEMOCRACIA

La posible aprobación de una polémica ley de comunicación para los medios de prensa ecuatorianos, conlleva una gran controversia en la cual ha participado hasta el presidente Rafael Correa. Incógnitas y perspectivas de una legislación que puede traer importantes repercusiones en América Latina.

Por Wagner Abril F.
(Corresponsal en Quito, Ecuador)

El pueblo ecuatoriano está asistiendo a una guerra singular que se escucha y visibiliza cada día; como ocurre con los icebergs; el problema real está en que apenas revela una parte de su peligrosa magnitud. El escenario verdadero de las batallas es el cerebro de cada uno de los casi 14 millones de ecuatorianos, los proyectiles son las imágenes y adjetivaciones generalizadas que se lanzan desde el oficialismo contra la prensa y entrecruzan con inocuos reclamos de los medios noticiosos que buscan las precisiones oficiales y por el ilegal uso de los medios públicos.


La lucha se produce en el largo y tortuoso proceso de aprobación de una Ley de Comunicación orientada a crear controles y sanciones para la prensa, injusta y reiteradamente calificada por Rafael Correa como “mediocre y corrupta”. El periodismo ecuatoriano ha registrado notables jornadas informativas, varias con trascendencia social. En las recurrentes crisis políticas: 1977, Abdalá Bucaram; 2000, Jamil Mahuad y 2005, Lució Gutiérrez, actuó como catalizador inmediato de las reacciones ciudadanas a los abusos del poder. Como la del todo el mundo, también acusa vacíos y falencias. Se ha dejado absorber en parte por el agrandamiento noticioso y la banalidad del espectáculo, principalmente La televisión con la crónica rosa. Como afirma un comercial de la pequeña pantalla, “la imagen es todo”, con el mensaje implícito que lo demás es lo de menos.
El soporte jurídico para la actual confrontación es la Constitución aprobada por la Asamblea Nacional en 2008, cuyo articulado dice que las personas tienen derecho a recibir “información veraz, verificada, oportuna, contextualizada, plural, sin censura previa (…) y con responsabilidad
ulterior”.
El mandatario llegó rápidamente a la cima política precisamente con el apoyo de la prensa a la cual ahora combate. Para materializar su proyecto del Socialismo Siglo XXI con la “revolución ciudadana”, busca transformar las estructuras profundas de la economía y sociedad afectadas, según su opinión, por los impactos negativos de la “larga noche liberal”. Con el mismo estandarte del anti-imperialismo de algunos Presidentes de la Región: Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, Correa ha abierto nuevos caminos para su política internacional que estrechan vínculos comerciales con Irán, China y Rusia, y un crítico discurso al rol cumplido por los organismos multilaterales de crédito.

Las raíces del pensamiento presidencial sobre el papel del Estado en el desarrollo económico y el rol que desempeñan los medios noticiosos encuentran similitudes con el ideario de Noam Chomsky, connotado lingüista norteamericano, crítico de la globalización y el libre mercado, y Heinz Dieterich, inspirador de los fundamentos que proponen la creación de una nueva sociedad “más allá del Estado y del mercado”.
La oposición al proyecto de ley, calificado anticipadamente como “Ley Moradaza”, destaca que lo que realmente se está poniendo en juego es el desarrollo de la economía y sociedad en libertad, orientados ahora por los estrechos límites del Estado. Las discusiones han omitido la consideración de circunstancias domésticas y mundiales que relacionan a la comunicación con experiencias de la economía y sociedad, que deben ser examinados en las realidades actuales. La última gran crisis financiera que contaminó la banda y sectores productivos globales, originada en Estados Unidos (2008), dio paso a formas inéditas de ver y encarar las ideologías expuestas en la economía política.
Para Rafael Correa esta circunstancia le posibilita justificar su objetivo resumido en la frase de René Ramírez, Secretario Nacional de Planificación: eliminar la “Estado burgués, corporativizado y privatizado”.
El afán presidencial para obtener el apoyo de la estructura de comunicación nacional a sus tesis sufrió severos traspiés por el estilo agresivo de su discurso, la incapacidad de poner en evidencia las fortalezas y conveniencias de su proyecto, y el desgaste sufrido en la Asamblea Nacional por su trámite prolongado. El trámite parlamentario experimentó deficiencias de todos los actores para presentar el futuro posible, diferenciándolo del deseable, y rescatar la importancia que tienen los procesos integrales de comunicación, desde otros ángulos del conocimiento, en la conducta del individuo y en los comportamientos sociales; en el fondo, en quienes actúan en el mercado.
Ausentes del conocimiento necesario para examinar las concepciones modernas de la información, el debate legislativo entre la mayoría oficialista con la oposición olvidó otros argumentos que inciden en la comunicación del escenario global, como el referido a las neurociencias. Experimentos múltiples de varias ciencias controladas por sofisticados equipos que monitorean las reacciones químicas y eléctricas de las neuronas cerebrales, han comprobado que las respuestas, acciones y conductas de las personas están determinadas por la información que recibe del entorno, como la de los medios de comunicación.

Otras investigaciones en el campo de la economía conductual también confirman estos hallazgos. Las decisiones personales de compra-inversión inducidas por sofisticados métodos y herramientas de la información llegan a modificar las tendencias de los mercados, impactando en la creación de nuevas empresas y generación de empleo. Al final de la cadena, en la mayor o menor gobernabilidad que inciden en los modelos democráticos.
Sharon Begley, laureada periodista norteamericana especializada en la divulgación de temas científicos, refiere como actúa la “ínsula”, pequeña región del cerebro, -sin que lo advierta la persona- en el momento de comprar cancelando en efectivo o con tarjeta de crédito. Los economistas de la conducta, entre los que se distinguen Daniel Kahneman y Vernon Smith, Premios Nobel 2002, encontraron importantes datos sobre las decisiones financieras de los individuos en las que intervienen poderosamente las emociones.
Este amplio, complejo y desconocido ámbito guarda íntima relación con el entorno comunicacional del individuo y de la sociedad; establece relaciones estrechas con otras ciencias fundamentales como la economía, psicología, sociología y una veintena de disciplinas que confluyen al novel conocimiento.
En Ecuador, si las discusiones de los asambleístas hubiesen considerado algunos de los planteamientos de las ciencias económicas, como los de la llamada Teoría Asimétrica de la Información (TIA), que prueba como las personas guían sus decisiones en el mercado con las “señales” (publicidad) que reciben de su entorno, se verificaría el poder que tienen las palabras, los sonidos  y las imágenes para inducir comportamientos en la sociedad. Este fenómeno fue comprobado dolorosamente por cientos de miles de ecuatorianos a finales de los noventa, con el congelamiento de sus depósitos en la banca y la pérdida de más de sesi mil millones de dólares. Los estudios apuntan la mayor culpabilidad a las autoridades de la Superintendencia de Bancos de entonces.

En ámbitos de mayor desarrollo, una declaración reciente de la Asociación Americana de Economistas, que agrupa al mayor número de laureados con el Nobel de Economía del mundo, puso la guinda en el pastel de los dramáticos cambios que se están operando en el campo de las ciencias. Reunidos a principios de año en Atlanta para hacer un acto de contrición sobre las garrafales equivocaciones cometidas por sus miembros, que fueron el detonante para la severa crisis de la economía estadounidense que contagió al planeta entero, admitieron paladinamente que las cifras, cálculos, teorías y proyecciones matemáticas formulados tradicionalmente por la ortodoxia económica había sido largamente superada por el comportamiento del ser humano. En el seno de las discusiones reconocieron las ineficiencias de los mercados y varios ilustres pensadores refrendaron las tesis sobre la irracionalidad de los individuos en muchas facetas del mercado.
Así, el análisis exhaustivo del fenómeno de la comunicación, con el aporte de las ciencias modernas, demuestra que la prensa desempeña un papel cada vez más trascendente en la toma de decisiones de los agentes económicos, pero también que su tarea de informar y orientar la opinión ciudadana resulta cada vez más compleja y difícil. Estos argumentos y otros que profundiza la agenda de VISIÓN, describen, en la práctica, el imposible físico de cumplir las directrices de la ley propuesta para entregar información veraz, verificada, oportuna y contextualizada. Cuando el mundo vive la era de la innovación –superadas las etapas de la información y del conocimiento-, las tareas de la comunicación profesional son radicalmente más complejas.

El salto del Homo Oeconomicus al Homo Ludens impone los conceptos del Psicoperiodismo y Neurocomunicación, como profesiones-síntesis de otras que, como las neurociencias y las teorías cuánticas, están relacionadas con las conductas humanas. Por ello resultó paradójico que en las farragosas deliberaciones parlamentarias se haya propuesto que el periodismo sea ejercido sin formación académica e ninguna clase.
En la necesidad de repensar la misión que hacia el futuro corresponde a la información, es el momento de mirar en la Región otros modelos de  comunicación, como el Development Journalism (Periodismo para el Desarrollo), idóneo para las condiciones de países con abundantes recursos naturales que destinan ínfimos porcentajes del Producto Interno Bruto a la investigación científica aplicada al desarrollo, y alojan a 224 millones de pobres y 95 millones de indigentes.
Para ellos la democracia es apenas una palabra que solo escuchan en sus aparatos de radio como parte de las tentaciones electorales. Estas realidades, entonces, imponen nuevos paradigmas para el periodista comunicador.
FIN.-