domingo, 14 de junio de 2015

LOS VIEJOS PUEDEN PROPONER SOLUCIONES VIABLES



 ¿Existen los “adultos mayores” como tema importante en las noticias de la prensa nacional? ¿Podemos las personas de “años dorados” contribuir, desde las experiencias y el conocimiento, al bienestar colectivo?

El tema reviste importancia no sólo para quienes hemos superado los 65 años; también para los jóvenes de hoy que esperan llegar a la ancianidad con buena salud y condición económica apropiada. Recordemos que el actual Sistema de Seguridad Social y de la economía, del Ecuador y del mundo, enfrentan escenarios inéditos que imponen nuevas actitudes.
La población adulta no forma parte del gran mercado consumista y por tanto no recibe atención de la mass media. Así, los 1.3 millones de “adultos mayores” que nos movilizamos en el Ecuador estamos casi “invisibles” en la estructura noticiosa. Si hay excepciones, apenas sirven para confirmar la regla.


El drama mediático en la muerte del futbolista "Chucho" Benítez
Otros datos ilustran el panorama: En el 2012, según organismos internacionales, los  mayores de 60 años representaban el 11.5% del total de la población mundial, en el 2050 alcanzarán el 22%. En América Latina los problemas será más graves: la población adulta alcanzará el 25.1%.
La sociedad consumista no brinda espacios adecuados a la población envejecida. La prensa, según especialistas renombrados como Shirley Biagi, cumple un papel ordenador del libre mercado. Afirma que opera con tres fundamentos: 1.  Enfocada en las ganancias; 2. Avances tecnológicos cambian la distribución y consumo de mensajes; 3. Afectan y reflejan la política, sociedad y cultura.

Un reconocido sociólogo francés, Gilles Lipovetsky señala “La comunicación mediática se organiza bajo leyes de seducción y diversión, está restructurada implacablemente por el proceso de moda, puesto que en ella reinan la ley de los sondeos y la competencia por los índices de audiencia”. En la misma orilla crítica se ubican intelectuales de dimensiones universales: Chomsky, Bourdieu, Toffler, Bauman, Martell, Baudrillard, etc; también decenas de pensadores en América Latina que defienden posturas humanistas.

Como los adultos mayores del país ya no son compradores, no reciben  espacio ni tiempo  de la gran prensa y medios audiovisuales, porque está destinada a  la rentabilidad que ofrece la farándula, periodismo rosa y excesivo despliegue de lo deportivo. Por esta vía, se ha impuesto la cruel sentencia de “sólo vales lo que consumes”.

QUÉ PODEMOS HACER?

Años atrás, la ciencia consideraba que las neuronas -células del cerebro- inevitablemente se deterioraban con la edad y no podían regenerarse. La vejez era tránsito  a enfermedades mentales y pérdida de facultades. El descubrimiento de la neuroplasticidad ha producido milagros en la prevención y curación de dolencias que afectaban  las capacidades mentales. Otros avances en Neurociencias han demostrado los impactos positivos del deporte y el arte en el mejoramiento y restablecimiento de funciones cerebrales. Todo esto ha logrado prolongar la vida útil de las personas.
El ser humano de cualquier latitud en edad madura es “banco de sabiduría” con conocimientos, paciencia y valores   puedo y quiero ser “parte de la solución y no del problema” económico/social presente y futuro. Es mi manera de ayudar al país y al grupo de población al cual pertenezco, especialmente en un mundo en el que aumenta la “información” de manera exponencial hasta construir la actual “infoxicación”.   

RESPONSABILIDAD SOCIAL y DD.HH.


Cuando un periódico dedica frecuentemente grandes espacios al análisis de problemas que  enfrentan las personas de edad, merece aplausos. Son necesidades de humanos que tienen todavía derechos a ser, tener, estar y hacer a través de protección, afecto y con libertad de preservar su identidad. En esta noble tarea, las páginas semanales de El Telégrafo, a través de las excelentes crónicas de Palabra Mayor, son ejemplo de alta sensibilidad periodística y humana. Observen amigos lectores, en sus periódicos, los contenidos triviales, nimios, vacuos, intrascendentes, frívolos y bobos que se publican, en tanto hay otros que deberían estar en primera página. Menciono un tema: calentamiento global, que es ignorado,  ocultado, distorsionado, reducido y desaparecido de las agendas mediáticas. Las “noticias” sobre los viejos se pierden entre las del futbol, farándula y las de cualquier cosilla que les parece más rentable a los medios de comunicación. 
Cada sábado, El Telégrafo publica dos páginas completas
  El Telégrafo ha destinado más de 60 páginas, además de espacios menores, al examen de las numerosas facetas de la ancianidad.

Por y con mis derechos, propongo elaborar una publicación mensual con puntos de vista y opiniones, desde la óptica especial del jubilado. Es decir, desde lo que nosotros mismos experimentamos cada día. Con asesoramiento de  geriatras y especialistas en diversas ramas, sugiero reflejar la realidad del viejo desde sus particulares circunstancias y plantear el estilo de vida más apropiado. Estimo que puede ser una ayuda  oportuna en la búsqueda de soluciones a los errores del mercado.
Usted, apreciado amigo y jubilado lector, también puede ser útil en esta causa. Su familia y usted tienen la oportunidad de demostrar su real y mayor valía. La tarea de construir este proyecto no será fácil, pero creo que bien vale la pena de morir en el intento. Su opinión será bienvenida a mi correo: wabrilf@andinanet.net.

Ah…, me olvidaba decirle. Seguramente usted también estará envejeciendo. No importa la edad que tenga ahora, mañana o la que alcance a vivir (el tiempo pasa volando), y tendrá 65, 70 o más años y le empezará a crujir las articulaciones, a sentir el “peso de los años” y a sufrir –cada día uno nuevo- los síntomas de las “juventudes acumuladas”. Sentirá más frío en la cabeza (porque no tendrá cabello), y mucho más frío en el cerebro cuando comienza a olvidar el lugar donde dejó a las cabronas llaves. Entonces, si puede, recuerde que puede echar una penúltima cana, en la publicación que llevará este nombre y que tendrá mucho gusto de recibir alguna colaboración suya.



Penúltima Cana porque siempre tendremos tiempo y posibilidades para tomarnos una copa de buen vino, comentar un buen libro, disfrutar de un hermoso crepúsculo andino y, especialmente, compartir una sabrosa conversación. Penúltima Cana porque cuando nos llegue la última y final, realmente habremos muerto.


La imagen siguiente corresponde al artículo publicado en revista PANORAMA, editada en Ambato (Ecuador) y con circulación en seis provincias centrales del país. Es la maqueta original de la publicación preparada desde las experiencias de nosotros, los adultos mayores, y tratará temas con estos enfoques. Solo nosotros podemos crear y proponer "nuevos estilos de vida", con el análisis de las vivencias cotidianas, de hombres y mujeres; desde las dolencias y aspiraciones. Aquí seesperan examinar con frontalidad temas como el abandono, las enfermedades terminales y hasta la eutanasia o "muerte con dignidad".

Espero sus colaboraciones.

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